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El reciclaje tiene su premio: ¿qué gano separando mis residuos?

El reciclaje tiene su premio: ¿qué gano separando mis residuos?

Millones de personas bajan a tirar la basura cada día, una bolsa, y otra y otra… Pero de verdad conocemos como se gestionan los residuos en nuestro país o solo vemos la punta del iceberg. ¿Cuál es el modelo que impera en España con respecto al reciclaje? ¿Cómo funciona todo? ¿Por qué más allá del efecto ambiental las empresas productoras deben reciclar por ley? Hoy trataremos de dar luz a gran parte de este rompecabezas.

La gestión de residuos en nuestro país y en Europa sigue dos principios generales:

- El principio de “Quien contamine paga”, es decir que los responsables de contaminar el entorno natural deben asumir los costes de dicha contaminación.

- Y el “Principio de la responsabilidad ampliada del productor”, por el cual una empresa que fabrica un producto está obligada legalmente a encargarse de los costes de la recogida y del tratamiento de la basura que ha generado dicho producto.  Para que nos entendamos, una empresa que por ejemplo se dedique a embotellar agua o refrescos está obligada legalmente a encargarse de la gestión de esos envases.

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En la práctica, es poco habitual que las empresas productoras se hagan cargo de forma directa de la gestión de los residuos generados por sus productos, en parte por la complejidad del sistema de producción y distribución. Para solucionar el problema, existe la figura del SCRAP (Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada). Básicamente son organizaciones sin ánimo de lucro que se ponen de acuerdo con empresas distribuidoras o prestadoras de servicios o administraciones (comunidades autónomas o ayuntamientos) para recoger y tratar los residuos que generamos. Los productores pagan una tasa económica a la SCRAP por cada residuo o producto que introduce en el mercado, en función del material y del peso.

Existen diferentes SCRAP para cada tipo de material, seguro que te suenan algunos:

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¿Y por qué os estamos contando todo esto? ¿En qué nos afectan esos principios a la hora de tirar la basura?

Para entender mejor cómo funciona todo el proceso os presentamos el siguiente esquema:

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Cada vez que se recicla un residuo (por ejemplo, envases de plástico, latas y briks o papel y cartón), tu ayuntamiento (o la agrupación de ayuntamientos en el caso de Promedio) recibe una recompensa por ese trabajo de recogida y transporte. Esta “recompensa” económica se suma a la tasa que pagas religiosamente cada trimestre o cada año y que se destina a sufragar las nóminas de los trabajadores, mantener los camiones y echarles gasoil, comprar nuevos contenedores o hacer campañas de sensibilización, entre otras cosas. Es cierto, esa compensación no es directa para las personas, pero sí que repercute directamente en el bolsillo de todos nosotros.

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Sin embargo, si las personas que separan en sus casas y echan los residuos en los contenedores o los propios gestores de la recogida lo hacen mal, no lo hacen bien o cometen muchos errores, el SCRAP (Ecovidrio, Ecoembes…) aplica penalizaciones y las recompensas disminuyen, hasta el punto de que, en lugar de tener un servicio de recogida del contenedor amarillo o azul que cubre una parte importante de sus costes con la "recompensa", no tendremos más remedio que aportar dinero para que se puedan seguir recogiendo los contenedores y facilitando el reciclaje de los residuos.

Pero… ¿Por qué es así? Porque si, por ejemplo, mezclamos en el contenedor amarillo y azul, el Ecoparque o la planta de selección deberá trabajar más lento o dedicar más recursos a la separación de los materiales reciclables de aquellos que no lo son, incrementando sus costes. Igualmente, si las empresas recicladoras reciben menos materiales o de peor calidad, pagarán menos al SCRAP por el trabajo realizado en el resto de la cadena.

En definitiva, si entorpecemos el ciclo del reciclaje de un residuo se producen tres efectos adversos:

1.- Perdemos dinero, reduciendo los ingresos por la venta de esa materia prima a los recicladores.

2.- Ralentizamos la selección y compactación de los residuos en los Ecoparques.

3.- Evitamos que los residuos vuelvan a convertirse en recursos válidos para el sistema productivo.

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Gestión de residuos durante el COVID-19

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